sábado, 3 de agosto de 2013

Tradición

En la mesa antes de que la tetera cantara, tomábamos la cuchara y le pegábamos a las tazas, a la panera, a la mesa misma hasta que el grito agudo nos silenciaba, pero continuábamos más bajito con mirada de una complicidad maldadosa. así muchos días hasta que dejaste tu cuchara sola. a veces toco alguna cosa, pero faltas tú y tu chaleco verde con rombos color sangre, falta tu cascara negruzca y tus ojos perfectamente redondos con una pintita dentro. mañana a penas despierte, correré escaleras a abajo a prepararme el mejor té con marraqueta y antes de que el hervidor se apague voy a componerte una canción, con la misma mesa, pero con taza, cuchara, azucarero y sonrisa nueva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario