domingo, 25 de agosto de 2013

Creencias de pobreza

A la horita que se te ocurre tanta verdad, a la horita que querí salir a caminar a una calle con salida, a la horita que necesitas abrigarte con la chomba regalá. vamos a caminare pa onde querai, yo llevo el canasto e mimbre lleno de canciones pal cocaví. Si ocuparai tus dos pies, entenderías lo que es andar por la tierra a medio día. vamos pa la chacra, vamos a jugar a que cuidamos los choclos, que suena la sirena y tenemos que subir  el cerro, echarle agua al lavatorio y lavarnos la pobreza antes de almorzar, aunque por más madrugadas lavándome el caracho ella nunca se va, por que nacimos pa ser pobres, pobres de comida, de ropa y de sueños, pero nunca pobres de amor y nobleza esa la heredamos de nuestros taitas y ellos de sus taitas y así. Quizás algún día las cosas cambien, pero pa un desletrado como yo no queda más remedio que meter no solo las manos a la tierra, más bien el cuerpo entero hasta el día de la muerte y de ahí quedarse en ella quietecito y que el hijo grande siga con la tradición de la pobreza. Es que nadie nunca nos contó, ni siquiera como leyenda o adivinanza que si uno quería algo se podía luchar y conseguirlo.-

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