Más vale hoja de parra conocida, que hojita de parra por conocer, eso pensó el niñito antes de decidir donde envolverse pa pasar la noche. Como siempre los malos hábitos obligaron al niñito a elegir la hoja de parra vieja, esa media desteñida, media seca, media parra, pero qué hacerle si en escoger hay más de un engaño, sin embargo, el derecho a equivocarse es algo que promueven los revolucionarios de la utopía, hasta en las murallas lo andan escribiendo para implantar una idea fuera de todo juicio. yo le dije que mejor no envolverse, que mejor la calma, la rectitud...
Otra voz:
" le digo que mejor me arrastre las sabanas al comienzo de la noche, así estamos más lejos del despertar, que si me va a destapar sea completamente, porque a medidas pierde la gracia, que mejor la cama a la calma, que mejor la erectitud a la rectitud, que se envuelva con quien quiera y si es conmigo bienvenido, pero que no caiga donde no quiere.
Si optar por volver aprender lo que ya sabe que lo re-aprenda... evoluciona tu revolución y dibuja en tus murallas lo que me implantaste ayer, lo que quieres dejar mañana y quizá no más hojas de parra.-"
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