lunes, 27 de abril de 2015

Perdidas y ganancias

Dejé de perder el tiempo y el tiempo comenzó a perderme, porque ya no vivo pendiente de su tic- tac. Al comienzo fue difícil, ya que en mi crianza me enseñaron a ser puntual. Hasta que un día descubrí mi propio ritmo que nada tenía que ver con los minutos y las horas, más se parecía a los latidos de un cajón peruano , a las palmas de la cueca, a la secuencia 3-1-3-1 de los crótalos... Nunca use un reloj en mis muñecas, esa fue la primera forma de protestarle al tiempo su caprichosa forma de pasar (tan lánguida o tan indiferente), sin embargo, era presa de su minutero, le temía a cada vuelta, sentía (a pesar de lo joven que soy ) una gran desventaja ... Todo terminó y comencé llegando tarde... Programé el tiempo a mi favor, con mis ritmos y horarios, con otros números, en otro orden. Es mi pequeña-gran rebeldía, tengo claro que no puedo modificar relojes o calendarios, pero sí puedo vivir a mis compases mis procesos, mis días, mis noches, mis alegrías, mis llantos, mis laberintos, mis sueños... Mi vida.-


Cuál es tu pequeña-gran rebeldía ?
Quién te pierde y qué ganas ?

lunes, 20 de abril de 2015

El pregón

El pregón del mudo ensordeció mi voz, lo dijo mejor que yo: el mudo es mudo, el sordo es  sordo y el ciego es ciego. Frente a una verdad irrefutable no existe queja posible, solo queda el eco que retumba en mi cabeza.... Dolorosa afirmación del mudo, yo quería hacerlo cantar y que el sordo escuchara la canción y que el ciego registrara ese momento con sus ojos. Tanta pretensiones me llevaron a ser el burro de San Vicente, pero a diferencia de él es que la carga si la siento.... Luego la tristeza en la puerta de mi casa, la dejé pasar en silencio ( efecto retardado otra vez ). Nadie aguante la carga sin descargarla en algún momento... Ahora sumida en este estanque otoñal con un puñal de verdad ajena  y un puñado de verdades propias, es momento sin serlo. Yo no soy muda, ni sorda , ni ciega, ese es mi puñado y de él me apoyaré.

jueves, 2 de abril de 2015

Una bolsa de basura para sembrar

Boté cartas, fotos, ropa, joyas, resumiendo boté mi pasado. Con nostalgia, risas y vergüenza me desprendí de aquellos momentos que se pudieron resumir en una bolsa de basura. Soy creyente de este rito pagano, cada vez que limpio el lugar en el que duermo , me libero de un peso que parece alivianarse...Ahora estoy siendo creyente de mi, me demore varia vidas , pero tiene mucho más efecto que botar el pasado (aunque sigo con mi ritual, porque significa un termino y a la vez un comienzo). 

No pretendo cargar con el peso de lo inservible, ese espacio le pertenece a la sabiduría, a la libertad, al presente con presencia. Ya no quiero más pasados o futuros, quiero un ahora limpio y constructivo , un ahora donde sembrar.

Decir

Me dijo de todo y le dije de todo, pero aún así siento que no dijimos nada... Será que después de cierta cantidad de palabras solo el silencio sabe hablar ? ... Le dije de todo, pero nunca la verdad, porque esa solo se hace presente, cuando bailo, duermo o canto... Le dije de todo y no me siento vacía, al contrario, estoy llena de un sentimiento... son dos sentimientos o más bien un sentimiento y una ilusión. Por las noches discuten sus asuntos y por los días me atormentan la existencia ... Cuando habrá un vencedor ? El día que se digan nada? El día en que silencie la ilusión ? será posible... 



PD: cada vez que releo un escrito encuentro una historia diferente. Cuantas encuentras tú ?

E-lecciones

Dijiste que valía la pena y yo respondo que nada bueno puede valerla. lo que vale no vale la pena grabatelo bien. Cuando sientas que algo vale la pena entonces no te esfuerces y déjalo pasar, pero si un día vez que algo vale tus madrugadas, los desvelos, la paciencia, la alegría, tus esfuerzo, entonces vas en el camino correcto.


Lo que vale trae felicidad , lo que vale es una recompensa y no un castigo.-

Marchitarse

Recuerdo el día en que me marchité. Todo comenzó por la mañana cuando me ahogué con la ultima gota que rebalsó el vaso, ya era tarde para mi, así lo sentí, era tarde para enmendar los errores acumulados en ese cristal. Ahora a siglos del suceso puedo ver con toda claridad que la culpa fue mía por permitir que cada gota llenara ese vaso y quedarme quieta. Me dedique a aguantar, a obviar el dolor, a cegarme y sumergirme en mis propias mentiras y resignaciones... Cuando se despierta por la noche todo lo marchito revive y te retuerce como en su mejor época, los fantasmas del tiempo cíclico llegan a susurrar que pueden volver y ahí estas tú,  enraizada, floreciente , luminosa, pero aún tienes miedo. Llegó la hora de hacerte cargo de cada gota, no quieres un vaso lleno y marchitarte otra vez... Llegó la hora de sembrar...


Preguntas al lector:

1. Cuantas veces te has marchitado?
2. Recuerdas porque te dejaste marchitar?
3. Cuantas gotas tiene tu vaso?
4. Permitirás marchitarte nuevamente ?
5. Que vas a sembrar ?