lunes, 19 de octubre de 2015

Alérgica a la pena

Una pena me queda, tengo un día para que se me olvide, una noche para llorarla, una mañana para consolarla, una hora para explicarle que ya no puede continuar a mi lado,  un minuto para escuchar sus protestas, un suspiro para retirarme y un cerrar de ojos para desaparecerla. Ojalá los tiempos que determino se cumplan con exactitud, pero sé que es mucho pedir. Calculo ( soy mala en eso) que debe llevar un siglo arrinconada dentro de mi , se le ocurre salir en primavera y me hace llorar sin motivos y en cualquier lugar (no la entiendo). Llevo al menos tres temporadas ignorando su presencia, pero ayer cuando llegó me entristeció con argumento. Me duelen los ojos de solo pensarla y mi cabeza se tuerce cuando siente su sombra. Donde estará su principio ? con esta respuesta se le acaba la existencia, por eso se esconde y sale entre las flores, para que me confundan con su perfume y no distinga su pestilencia. Esta lluvia me abrió el entendimiento y si quiero acabar la pena tendré que llorar a conciencia, ella misma me dirá del puro remordimiento cómo sacarla de aquí.

viernes, 16 de octubre de 2015

Tropiezos Florecidos

Quisiera aprender a terminar los comienzos para continuar con el tiempo circular. Me pregunto por qué tengo tapadas las arterias de mi vida y me entristece el día diciendome que estoy donde no debo y que toleré más de lo que me aguantaba el cuerpo. Pasa la cuenta hacerle la chora, pasa la cuenta el tiempo desgastado que me raspó con su lija la garganta y el corazón. Quisiera aprender a decir sin tanto laberinto lo que me pasa, pero es parte de mi encanto desencantado, mi modo de " SER" (aunque sospecho que soy más de lo que creo) , un escudo lleno de balas atrapadas y enredadas entre sí. Qué vendrá después del comienzo? Quisiera días enteros dedicados a averiguarlo. Siento que todo se está armando, pero ese empezar es confusamente lento. Tendré que ocupar la paciencia que cultivé el año pasado ( y parte de este) para esperarme. No planeo ausentarme de este momento, de ningún momento, por más incomodo o decepcionante que sea. Las arterias de mi vida acumulan desgano e indecisión, sin embargo, eso no impide que por ellas corra la alegría de vivir la vida del  modo que ha surgido por tantos tropiezos florecidos.