Antes de su muerte me heredo en vida su miedo a equivocarse. Yo le tengo miedo a dejarme la cagá , le tengo miedo a equivocarme y quiero dejar de sentirlo, porque no es parte de la construcción presente, porque me estorba y confunde, porque igual me atrevo y ahí quedaste (miedo cobarde)... conclusión que sacamos después de reconocer a grito pelao que nos estábamos equivocando ( aún no es tarde para pedirnos perdón)....paso a otro tema y me reprocho el por qué tengo que estar esperando que otros no las caguen, si yo la paso cagando (en la teoría y en la practica )... equivoquense lo que quieran e insisto que sigan usando esas hilacha a la que ustedes llaman chaleco, pero como favor les pido que en algún momento cualquiera puedan dar el paso y tejerse lo que merecen ( lo haremos cuando nos amemos, perdonemos y sanemos ) , no importa lo que falte yo confío que las hilachas no las cargarán / cargaremos todas sus vidas...
jueves, 11 de junio de 2015
Si me deshago me armo
Dolorosa la dolencia , repetitiva repetición de la imagen que nunca ví , pero que imaginé en colores. Anduve pidiendo lo que ha llegado, entonces la cosa es sin lagrimeo, pero se me hace imposible que no se me escapen algunos cientos de gotas, porque nunca creí que todo pasara instantáneamente (parece que no tengo mucho tiempo). Me dí licencia de pataleo escandaloso (entre cuatro paredes eso sí) ... y me siento igual que invierno de dos años atrás ... será cíclico el asunto ? será que me estoy conformando con lo que creo merezco ? tanto revoltijo y más lagrimeo... me lo permito eso sí. total si me deshago me armo !!
Esa muerta sí la cargo yo !
La muerta se carga sola, con nadie compartió su trágica y graciosa muerte... simplemente se dio cuenta de que había muerto cuando su cuerpo le quedó chico... quiso ir a buscarse otro, uno que tuviera forma de pájaro con raíces... pero no se podía (no aún). Lloró desconsoladamente tres días y tres noches (eso duró su velorio), hasta que llegó al mar (para que las olas la acunaran en su sueño eterno)... Despertó a la orilla de la playa ,en el cuerpo que creía ya no le pertenecía y comprendió que no le quedaba chico. Sus sentimientos se extendieron más allá del pensamiento, por eso se sentía inmensa , ya que estaba en todo los rincones (ahora era pájaro y raíz).
Tanto cuesta
Tanto cuesta desprenderse del chaleco que no sirve ni pa trapero?.. Tanto me inquieté que terminé serena, casi vegetal, mirando la vela que iluminaba más que nunca la pieza oscura a plena luz del día... y entonces me cayó la teja ... Ocupa tu chaleco no má, ocupalo hasta que te des cuenta que son puras hilachas las que tení colgando... total todo a su tiempo, total yo ya estoy tejiendome de nuevo y total ya no puedo preocuparme si me estoy ocupando.
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