Me convertí en viento por una tarde de soles a punto de esconderse, solo para acariciarte el pelo y susurrarte que ya viene lo que tiene que venir. tu reacción fue inmediata, acomodaste tu pañuelo, entonces supe que habías entendido todo, no quise dejarte con frío y decidí pasar de nuevo, pero ser tibia como el raco que pasa por donde tú no estas. te sacaste el pañuelo y sonreíste, hablaste para tus afueras y dijiste: Es un buen comienzo no saber cuando comenzar, pero saber que sabemos comenzará alguna vez. Espera que todos pasen y que nadie venga de nuevo, espera sin esperar que las cosas sin que ocurran comenzarán.
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