Al tercer día resucitó entre los muertos, pero yo no. Sucumbí a la tierra y comencé a expandirme, muriendo sin prisas, para ser esa posibilidad que llevo conmigo desde que nací. Ya no puedo seguir siendo aquello que elegí tres otoños atrás. Ahora seré tierra, ahora vendrá la lluvia y saldré a sentirla, sin zapatos, con el alma dentro del cuerpo, repito, sin zapatos !