No volveré a cortarme el pelo. Mi pensar era que cada vez que caían cabellos al suelo, también se desprendían mis temores, los dolores y la pena, pero nada de eso fué cierto. Cortarme el pelo era acto de rebeldía frente a la rutina absurda de mis problemas. Acaso no me di cuanta que todas esas veces fuí perdedora ? dejé en evidencia mi impaciencia y mi debilidad...a poco más de un año que dejé la mala maña, decidí aceptar lo que viene. Dejarse el pelo largo es permitirse fluir con los días, dejarse envolver a lo que venga y ponerle el cuerpo a lo que puede llegar a pasar. Ni la pena más grande logrará que me desprenda de estas mechas. Crecieron poco a poco son mi corona de flores (para vivos), la evidencia del crecimiento de esta alma colorinche, colorinche y bochinchera. Ya no pienso en cuando vienen o se van "los sueños, la gente y las emociones". Estoy trenzando todo lo que ocurre, peinando cada sentimiento, estoy desenredandome el alma, Mirando todos mis matices al sol, dejando crecer lo que por tanto tiempo quise ocultar de mi.-
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