A la vida misma le he pedido cada cosa, porque me enseñé que en pedir no hay engaño. Ella siempre entrega lo que pides, pero nunca de la forma en que lo esperas. Por eso pide sin esquemas, supuestos o ilusiones, pide sin rodeos, pídeselo a la cara sin temor alguno. Siempre escucha , siempre cumple. tú a cambio aprenderás, quizás no a primera, aunque sea algún día de otra vida, pero aprenderás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario