Cuando la muerte te abraza es imposible quedar indiferente. Con cada muerto de mi familia también ha muerto algo de mi. Con cada muerte nace la posibilidad de sembrar , de crecer. así vivo la muerte, a cada uno de mis muertos que conmigo están les deseo que florezcan, a donde sea que vayan no pueden olvidar florecer nuevamente. Seguimos unidos, siguen presentes (olvidarlos no es una opción), porque canturrear alguna canción, recordar alguna anécdotas o simplemente pensarlos y sonreír es mi manera de decirles que los llevo conmigo a todas partes. Son mi ejercito, mi carta bajo la manga, una protección... así vivo la muerte, parece mentira que antes tanto miedo le tenía, que solo escuchar su nombre paralizaba mi cuerpo. No me volví insensible, entendí lo obvio y dejé de luchar contra lo natural, deje de mirar desde el temor a lo desconocido y la miré con amor. Una vez que aceptas la muerte, ella te ayuda a vivir la vida.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario