Me avivó la cueca y me dejó bailando sola... dijo que no siempre era de dos que aveces era de tres y otras de a uno, pero yo nunca fui buena pa la matemática y contesté con poema jeroglífico, de respuesta se hizo el mudo y yo la ciega clarividente.... clarito como el agua estaba que no habría tango esa noche.
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