Como una chiquilla obediente le hice caso a su petición, aún no entiendo bien si lo hago porque quiero o por que me lo pidió. sino fuera por lo que hizo de seguro yo estaría durmiendo tranquila, pero ahora los ojos no se me cierran, entonces hablo, canto, bailo, corro, pinto, escribo, leo, veo y los ojos no se me cansan. así se empieza y se termina por dejar de necesitar dormir. ahora que lo pienso gran favor me hizo porque como andan los días de traicioneros no me puedo fiar ni del aire, así se vuelve de nuevo a la calma, al camino tranquilo a querer lo que se quiere y a detestar lo que se detesta y aunque hoy está todo al revés. yo sé que pronto cerraré los ojos, se me van a cansar de ver todo igual y entonces sabre que los días dejaron sus protestas, sus huelgas de hambre, sus marchas y aceptaron sumisos la única verdad existente para la dictadora vida.
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