Cuando los domingos dejen de ser lo que son, las cosas van a cambiar de verdad.
Antes, ahora y después son detalles. el ahora tiene un antes y un después, el después viene antes del ahora si lo miras al revés... lo invité a cruzar la vereda y sentarse aquí, cerca o semi lejos de mi no importaba, pero que viera lo que allá no se veía, no pudo... al otro le dije que hablara porque los mudos no son buena compañía en algunos momentos , no hablo.... a este le pedí que fuera lo que no era y resultó ser ni lo uno ni lo otro... al de allá no le pedí nada y nada me dió... entonces decidí no andar diciendo ni pidiendo nada así todo es más fácil y lo fácil me gusta, sobre todo en estos díaños difíciles. aún los domingos son iguales, tiene el mismo olor que 1000 siglos atrás, el día que emané esa fragancia insonora las cosas ya habrán cambiado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario